Mercado laboral femenino en Colombia

Uno de los principales damnificados de la pandemia fue el desempleo entre las mujeres colombianas. En los tres meses comprendidos entre junio y agosto de 2019, antes de que la pandemia atacara, la desocupación entre los hombres era del 8,0% y del 13,4% para las mujeres. Si bien la brecha era considerable, un año después esta sería peor: los hombres sufrían una tasa de desocupación del 15,3%, mientras la de las mujeres se mantenía obstinadamente por encima del 24%.

El marcado efecto tuvo su origen en dos frentes: por un lado, los sectores más afectados por los cierres preventivos, como el comercio minorista, servicios de comida y hotelería entre otros, son los que más emplean mujeres en el país. Por ejemplo, durante el trimestre junio-agosto de 2019 el 67,8% de los empleados en el sector de alojamientos y servicios de comida eran mujeres. Para las actividades artísticas, entretenimiento, recreación y otros servicios (como el doméstico) la proporción era del 67,4%.

Por otro lado, está el cierre de las sedes físicas de jardines infantiles y colegios, dando paso a las clases virtuales desde el hogar. Esta circunstancia llevo a millones de madres a permanecer más tiempo en sus casas cuidando a sus hijos, incluso cuando oportunidades de trabajo pudieran estar abriéndose en la economía. Esto llevó a que el número de mujeres que participaron activamente en el mercado laboral pasara de 10,6 millones en el trimestre junio agosto de 2019 a 9,4 millones en el mismo periodo en 2020. Como proporción del total de mujeres en edad de trabajar, esto significó un descenso del 52,9% al 46,0%.

Esta circunstancia también se vio reflejada en el desempleo de las mujeres más jóvenes, especialmente aquellas que viven en las zonas urbanas. La tasa de desempleo entre las mujeres de 14 a 28 años en las 13 principales y áreas metropolitanas era del 21,4% para el periodo junio-agosto de 2019; para los mismos meses de 2020, quizá el peor año de la pandemia, la tasa era del 37,6%. En comparación, la tasa de desocupación para los hombres jóvenes pasó de 15,1% a 29,2% durante el mismo lapso.

Es bajo este oscuro contexto que el 2021 recibe mes a mes los reportes laborales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), especialmente porque los dos factores que contribuyeron a la coyuntura, sufrieron una demora significativa en su restablecimiento: solo hasta hace muy poco a los bares y restaurantes -por mencionar un ejemplo- se les permitió recibir público y esta es la hora que muchos colegios siguen con jornadas semipresenciales o ni siquiera han abierto sus puertas.

Por lo tanto, los hombres han podido recuperar sus empleos a una velocidad mucho mayor, e incluso ocupar algunas plazas que antes estaban comandadas por mujeres, sembrando una semilla que seguramente empeorará la brecha de género en el mediano y largo plazo. No obstante, lo anterior, las cifras para el trimestre junio-agosto de 2021 confirmaron una tendencia positiva en las cifras. Según este último reporte, la tasa de desempleo femenino promedio fue del 18,1% en total y 28,1% entre las jóvenes. En el caso de los hombres, la desocupación está mucho más cerca a los niveles prepandemia: 10,6% en el global y 20,1% para los que se encuentran entre los 14 y 28 años.

La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), en su evaluación mensual del mercado laboral, también resalta estos avances. En el reporte del mes de agosto se lee que “de los 2 millones de puestos de trabajo que se recuperaron en agosto 2021 frente a agosto 2020, 916 mil son hombres y 1.1 millones son mujeres. Es decir, por cada puesto de trabajo que recuperó un hombre en agosto, más de una mujer lo hizo.”

Sin embargo, la entidad advierte que no se debe bajar la guardia, en especial debido a la apertura inequitativa de las oportunidades después del tercer pico de la pandemia. Según sus cálculos, aún falta que la economía colombiana genere 424 mil puestos de trabajo para regresar a los niveles que se tenían cuando iniciaron las cuarentenas. De estos, el 95%, es decir 404 mil, pertenecían a mujeres y solo 20 mil a hombres.

Con esto se hace claro el reto enorme que se tiene por delante para proteger y crear nuevas oportunidades para las mujeres, en especial las madres que, por culpa de la demora en el sistema educativo por retornar a la normalidad, se están viendo obligadas a entrar al mercado laboral de manera tarde y masiva. De acuerdo con las estimaciones de ANIF, de las 580 mil personas que entraron a la fuerza laboral en agosto de 2021 el 75% (432 mil) eran mujeres y aún faltarían 734 mil, si se quiere llegar al mismo numero de mujeres activas de 2019.

Los servicios temporales son fundamentales para esta meta. Como vimos en nuestro anterior reporte sobre la situación general de empleo en el país, el servicio temporal es piedra angular para esas actividades económicas que requieren el empleo femenino. Es por tal razón que el sector de servicios temporales debe estar atento para promover las vacantes que se abran entre las mujeres, y así ayudar a cerrar la brecha que seguramente va a terminar en peores condiciones si se compara con los modestos avances obtenidos hasta el 2019.



Deja una respuesta